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jueves, 12 de noviembre de 2009

Hombre Leather busca: Una primer sesión memorable (5 de 5)


¿Soy Leather?









El medio leather es pequeño, más que el medio gay, debido a ello hay personas que cuando conocen a un leather le llegan a insistir en sesionar, pero estando en el momento quieren solo sexo, probarse la ropa o intentan que nazca un supuesto interés romántico basado en la actividad genital, estas personas aducen una serie de argumentos que intentan limitar al Leather, primero que en realidad es algo que no va con nuestra cultura e idiosincracia, que eso algo que solo hacen fuera de este país y si vamos fuera no nos tomarán en serio, otra que, por ser algo tan Underground él será la única persona que los va entender y que lo mejor es dejar todo, pues otros al enterarse de lo que hacen nunca los van a aceptar y lo más absurdo, que, como es algo “malo” al volverse vainilla vamos a ser aceptados entre nuestra gente, los gay, y si nos volvemos de clóset mejor, frases como “espero no estés clavado en eso del Leather porque en verdad me interesas” como si fuera algo reprobable o “si en verdad me quieres dejarás esas cosas, lo que haces con esos esclavos, sumisos o amos es sexo y yo no puedo aceptar que no me seas fiel”. Entre algunas historias de incomprensión incluyen el jugar al “juego” que nosotros tomamos en serio, de pronto la persona intenta controlarnos y se autodeclara “Amo” creyendo que nosotros solo queremos una forma elaborada de llegar al sexo, pues la persona cree que Amo es sinónimo de activo. A algunos les ha pasado que intentan un control por medio de la humillación haciendo referencias en femenino al Leather e incluso tratándolo de mujer en lo físico. Por último existen todavía quienes confunden el rol sexual con el emocional, así que deciden que los pasivos valen menos que los activos o que la ausencia de sexo genital es una forma de evadir el erotismo cuando en el BDSM/Leather termina siendo todo lo contrario.


Lo anterior decepciona a muchos que se inician en el medio, aún si han llevado la fantasía en un plano privado por mucho tiempo, las malas experiencias los alejan de querer seguir y hasta llegar a rechazar sus filias tan solo por no encontrar en apariencia lo que considera un equivalente al medio Gay que sea Leather, sin embargo no todo es gay, el medio de la Diversidad incluso dentro de los hombres homosexuales, tiene distintos niveles y temáticas, para algunos la liberación de sus instintos y el contacto con gente ya enterada les permite hacer una valoración de las situaciones en que se siente uno cómodo, lo cual debe aplicar a nuestro criterio antes de querer aplicarlo a otros, un Leather puede sentirse seguro vistiendo cuero en la calle sin problemas, sabiendo que llamará la atención con su actitud de otros Leather y respetará que otros prefieran vestir cuero en la intimidad, lo que siempre hay que tomar en cuenta que no se puede ser un Leather cuando se critica, señala y hasta rechaza al otro por hacer cosas que uno mismo no se permite, el miedo a la libertad impera mucho, el viejo argumento de que ser incluso soltero está mal, pues se queda la persona aislada y vista como de poca confianza, que aplicado al medio homosexual común parece consejo de ancianos al decirnos que “es una forma de vida llena de problemas, miedos y soledades que no llevan más que a la infelicidad”, reflejo de la intolerancia interna que solo refleja las limitaciones que la gente aplica en su persona y que quisiera se aplicara a todos los demás.

Pese al Código de Caballeros, todavía existen hombres que confunden la educación con algo afeminado o que comparan el comportamiento vulgar con la masculinidad, el machismo es más bien un complejo, pues un hombre no necesita dar pruebas de su masculinidad aparte de su comportamiento, algo que puede ser tan sutil que nos hace tener esa privacidad tan necesaria de no hacernos notorios más que solo ante nuestros pares, el punto de la seguridad de lo que somos nos ayuda con el primer filtro, el del sentido común.


Identidad Leather: Pertenencia y la individualidad


Pertenecer a un grupo o comunidad del cuero o BDSM ayuda a conocer las distintas formas de ser Leather, desde los fetichistas, formados por vouyeristas y exhibicionistas por la masculinidad, el comportamiento y la ropa adecuada hasta los practicantes de BDSM, Sexo-rudo o de los Protocolos de Comportamiento y Vestuario; todo es válido y respetable, el término tolerancia se cambia por respeto, pues no hace permisivo lo que para algunos es molesto en verdad ni intenta imponer a unos sobre los demás.

Cuando se está en un grupo o comunidad Leather la afinidad a otras actividades se complementan muy bien, el gusto por hacer actividades en conjunto ayuda a formar un ambiente heterofílico (hombres a gusto con su género), aunque sea en cosas tan triviales como la comida, un día de campo o salir en motocicleta, cada faceta es aceptada y la existencia de otros grupos o comunidades se vuelve complementaria, si un grupo decide cerrarse o limitar a sus miembros está rompiendo con el Código de Caballeros, pues confunde exclusividad con rechazo y ve principios donde solo hay prejuicios, lamentablemente situaciones así, solo aislan y condenan a muchos grupos a desaparecer por ir perdiendo interés entre los demás, primero y entre ellos mismos.

La Hermandad Leather, aunque suena muy noble, es un deseo, una muestra de querer compartir lo que se es, incluso ante gente totalmente ajena al medio, pero su importancia se da al dar a entender a cualquier Leather que su pertenencia a la misma está por encima de las agrupaciones, conservar la individualidad como Leather es una libertad a la cual no es posible renunciar, pues se está a favor de un bien común y no de un deseo, tan común también, de que todos, al sentirnos especiales buscamos ese trato donde haya una preferencia que alimente el ego y no a la persona.

La mayoría de los Leather no pertenece a grupos o comunidades, a veces participa de las mismas en actividades como son las Marchas, los aniversarios o hacer presente una posición política o social, con el tiempo se ha pasado de asistir a eventos de la Diversidad sin revelar la Identidad Leather a hacerse presentes como opción, aunque no pase de esa ocasión su presencia, para un Leather cultivar tanto la relación de pareja como las amistades son una forma de terminar de aceptarse, si esas otras personas son Leather también es mejor, más eso no impide que se tenga relación de todo tipo con el resto de la gente, sea o no de la Diversidad, lo que concierne a los Leather funciona más por el Honor, sin aislar o dejar fuera lo que somos para nosotros mismos.


Una vez hemos iniciado el proceso de llevar a la práctica aquello que nos gusta, encontramos una libertad importante, el ejercicio de la autonomía que nos permite ayudar y respetar a los demás, conseguir a un Compañero o Pareja de Juegos nos hace entender que podemos retroalimentarnos de muchas formas, entrenarnos, intercambiar ideas sobre técnicas y gustos, conocer otras prácticas, iniciar a otras personas, acercarlas a quien puede ayudarlos, estar dispuestos a aprender, todo ayuda a tener una actitud más receptiva de ser Leather, aun en un plano lúdico, al saber de que alguien tiene algo y otro más lo necesita, sea ayuda, capacidad, conocimiento de técnicas o incluso busca ayuda fuera de las prácticas y servir de enlace es parte de ser noble, con ello de ser un caballero y así ser un verdadero Hombre Leather, callar las cosas o decidir que “es mejor que le cueste a los demás lo mismo que nos costó llegar” es solamente irse por el plano de lo más fácil y evadir el compromiso, el Leather entiende que ayudar es parte de salir del plano incómodo, que no es la clandestinidad, sino la mediocridad.


Los límites y las etiquetas


En el Medio BDSM/Leather se habla tanto de los Roles de Juego (Dominante, Amo, Master, Trainer, Owner, Daddy/sumiso, esclavo, perro, boy, pig, dog, etc.) que olvidamos que para muchos están en un plano secundario o incluso inexistente, les es más importante el Protocolo, el Código de Caballeros y hasta únicamente la filia por portar uniformes, ropa de licra, látex, cuero o practicar un deporte o alguna actividad masculina, es ahí donde las etiquetas salen sobrando, el trato entre iguales es el que va a prevalecer, sin embargo, el nombre que decidamos usar ante los demás, nuestro seudónimo, nos hará en cierta forma estar conscientes de nuestra pertenencia al Medio, a este nombre se le va a agregar, a lo largo del tiempo, la forma en que los demás nos identifican, el sentirnos aludidos permite que el medio nos sea más amigable que tan solo declarar en primera persona que tenemos un rol, posición o desempeño, sin llegar a ser algo definitivo.

Muchos sumisos iniciaron precisamente buscando a quien servir o sentirse sometidos, muchos Dominantes iniciaron dejando salir sus fantasías al descubrir que había quien disfrutaba de su dominio, pero ningún rol o título es definitivo, ni hay un proceso para transitar por todos desde sumiso hacia Dominante o al revés, incluso el papel de Alfa, que lleva cierta determinación de un rol a partir de una ambigüedad anterior tiene un proceso una vez se entiende que posición le es más cómoda al practicante, dentro del Juego o el Protocolo la actitud demuestra quien es Dominante o Activo en el juego, quien decide ser sumiso o pasivo, quien es Swithcher o que realiza prácticas siendo Dominante, otras de sumiso y los que prefieren irse entrenando como Alfa, ayudante o incluso Dungeon Master.

Fuera del juego, en la Relación entre Iguales, los compañeros se vuelven camaradas o amigos por el fetichismo, aquí la práctica, el entrenamiento, la antigüedad, el conocimiento y demás factores hacen que algunos sean respetados por su posición, los Masters, Daddies, Owners y Trainers y los que siguen y respetan las jerarquías, los boys, pigs, puppies y slaves (*).

Agregando la vida pública que cada quien hace, donde se integran las personas que no comparten nuestra afición Leather, en ella el Leather sabe que tanto va a definir su actitud como algo que comparta con algunos y que tanto debe mantener solo entre sus compañeros de filia, la vida privada, que deriva en una vida íntima y personal, que puede ser con pareja o son ella incluida, el Leather decide hasta donde van a tocarse, para algunos, que prefieren un concepto más del Caballero Leather, dejan marcada la diferencia y deciden nunca traspasarla y otros, más en ciertas actitudes a partir del Movimiento de la Diversidad Sexual, prefieren ir abriendo algunos rasgos Leather e integrarlos a su actitud ante la vida, en ambos casos el proceso de autoconocimiento que construye el Leather le permite dar un paso hacia la madurez emocional y con ello a la plenitud existencial, cuando no hay una definición la falta de claridad puede no solo confundir a la persona, sino afectar a quienes le rodean, saber que hay otros y tener la paciencia de observar sus procesos, les ayuda a superar la idea que una etiqueta es algo definitivo en vez de ser una manera de entender lo que se desea en la vida.




Esta serie termina con las siguientes entregas: Epílogo 1: filia por el cuero, filia por la persona y Epílogo 2: soledad y solitud, intimidad conmigo y con mi pareja.


De: Guía del Principiante Leather: Hombre Leather busca... una primera sesión memorable.

Gerardo Spíndola

Comunidad Leather México

Moderador


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Correo: comunidadleathermexico@gmail.com

Correo Directo: gerardo.gerardospin@gmail.com

(*) slave o esclavo es el nombre genérico de los sumisos durante el protocolo, puede llegar a ser el título oficial de un esclavo cuando se lo ha ganado, según los Dominantes.

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Hombre Leather busca: una primer sesión memorable (4 de 5)

El After Care

La relación que nace de sesionar es algo muy especial, encontrar a un compañero de juegos para poner en práctica esas fantasías que tenemos en mente y que abordan esos lugares que no sentimos que puedan ser expresadas públicamente, de alguna manera ayuda a apreciar lo que la otra persona nos permite hacer, el retomar el nivel de iguales, de pareja o compañeros según sea el caso, es algo que siempre hay que cuidar, se vuelve el eslabón más delgado de una relación BDSM/Leather.


Estando en una sesión es importante conocer el modo de volver a la realidad, casi siempre al terminar lo primero que hace el Dominante es preguntar al sumiso si está bien, la respuesta debe ser clara, incluso explícita, si en ese momento siente alguna molestia, dolor, sensación extraña o anómala; conforme nos relajamos aparecen las sensaciones que la adrenalina de alguna forma impide que notemos claramente, esta información es importante para que el Dominante aprenda de sus capacidades y sepa medir la aplicación de sus técnicas.

Una vez abordado el tema de lo físico, que aplica también al Dominante y debe expresar sí algo empieza a sentir se presenta lo emocional, abrazar a un sumiso, incluso besarlo y hasta dar las gracias permite la transición al medio cotidiano, algunos Dominantes abrazan fuertemente al sumiso por un momento mientras éste recupera la confianza en sí mismo, en el medio en que estamos, el Leather, los Dominantes que prefieren ser el prototipo del tipo rudo, reservado y callado con ese abrazo comunican casi todo antes de pedir al sumiso su ayuda. Como el caso es volver a la relación de iguales la ayuda consiste en recoger los objetos usados y la ropa, limpiarlos de la suciedad o guardarlas, disponer de papel de baño, agujas, condones, guantes y demás objetos desechables, limpiar el espacio y pasar a un momento de relajación.

Para muchos, una vez terminada la sesión el paso es tomar un baño, lo cual ayuda a verificar el avance de la curación de las marcas, en caso de haberlo negociado puede darse que el Dominante bañe al sumiso mientras le pregunta cómo sintió la sesión, el que un Dominante tenga este tipo de relación con el sumiso demuestra la forma en que cuida al sumiso, la charla es importante para que la retroalimentación pueda darse.

Una vez vestidos y terminado el juego, tomar un café o comer algo fuera del espacio también ayuda a hacer las observaciones necesarias, preguntar por el uso de algún juguete y quedar para otra sesión, el éxito en haber conseguido un compañero de juegos, aunque seguirá siendo bajo, al menos estará garantizado si hemos encontrado a la persona correcta, los Dominantes/sumisos de una sola ocasión casi siempre se alejan de alguien que pretenda negociar, hacer la comprensión y la retroalimentación, lamentablemente hay muchos falsos Amos y falsos esclavos que solo buscan emociones fuertes, probar el BDSM o incluso sacar sus frustraciones, incluyendo aquí a muchos hombres cuya confianza en sí mismos los hace buscar siempre a gente distinta y anónima para tener cualquier tipo de relación sin compromiso.

Por comprensión entendemos esos momentos intermedios entre una sesión y otra, en ese momentos de renegociar, llegar a acuerdos, incluso es momento para solicitar una práctica de aprendizaje en que nos enseñen, aunque nunca lo vayamos a hacer, alguna técnica, seamos o no quienes la vamos a aplicar, en el caso de los Dominantes es algo que les permite reafirmar su papel de Amo, pues le ayuda a conocer los riesgos de alguna práctica y en el caso del sumiso a entender cuando una técnica está mal hecha y lo puede poner en riesgo.

A nivel emocional el espacio entre sesiones ayuda construir una amistad, la relación con los que consideramos nuestros iguales ayuda a que los vínculos entre compañeros de juego sean sanos, al contrario de lo que muchos pueden suponer la relación entre D/s o M/s es una relación de terceros, pues casi siempre los integrantes de ésta tiene sus respectivas parejas o compromisos sentimentales, el idea de que sea una pareja en lo emocional y en las prácticas se da, no muy seguido, pero siempre se basa en el respeto.

Este último término, el respeto, se confunde a veces con limitar las necesidades del otro, suele pasar que muchas personas en el BDSM se sienten incómodas cuando llegan a la práctica porque suponen que detrás de un Dominante o un sumiso hay una persona que busca amor, confundiendo amor con sexo, que el otro, estando en su papel, va a dejar todo a un lado para satisfacer una necesidad emocional como es la intimidad, cosa que por lo regular no deja de ser una fantasía romántica.

Los verdaderos Dominantes y sumisos buscan una satisfacción más allá del sexo, incluso el plano sexual ya lo tienen cubierto con una relación principal, su búsqueda de otras formas de placer proviene de satisfacer algo que solo si se entiende como una práctica o un juego puede complementar el plano afectivo, se tiene un Compañero de Juegos o Prácticas con quien establecer una relación amistosa y cordial, para algunos la pareja sentimental es alguien a quien se le respeta el todo momento, entendiendo que no se hace ningún tipo de engaño o falta al compromiso, existe una lealtad implícita en todo momento y se comprende que hay siempre una linea que nunca va a traspasarse: el respeto a la privacidad del otro.


la fantasía Sádica


En muchas personas persiste la sensación de que algo que se desea pero lo demás no lo hablan ni parecen practicarlo entonces debe ser algo malo, la perversión que se supone encierra el pensar de ese modo alimenta muchas veces el morbo de querer hacer cosas que ante otros no somos capaces de reconocer, cuando una persona se encierra en la clandestinidad llega a suponer que la satisfacción de esa fantasía conlleva a no tener reglas ni cumplir con normas, existen muchos, que, detrás del anonimato, van creando su Fantasía Sádica, donde imaginan lo que pueden hacerle a otra persona que está dispuesta a permitirla, que el consenso se da por el simple hecho de aceptar conocerse y que el sumiso solo está para ser receptor de las ideas del supuesto dominante, así como hay una patología del sádico existe la del masoquista, pero en ningún momento es algo sano, hay personas que disfrutan de sentir dolor o humillación y otros en darlos pero no están conscientes de los límites entre la cotidianidad y la sesión.

Metidos en un mundo que da tanto anonimato como es la vida Underground del homosexual, estas personas encuentran refugio para sacar esas ideas a la práctica, parte de su proceso de convencimiento es que buscan al otro reforzando sus prejuicios y dudas, desde que lo que quiere nadie más lo sabe hacer hasta que lo que haga pocos lo van a callar, los temores, que sirven para estar alertas, pueden ser usado en nuestra contra, haciendo a un lado las precauciones y que nos encontremos ante un sádico o un masoquista que abuse de nosotros.

Por suerte el que existan grupos, asociaciones, comunidades y hermandades, tanto Leather como BDSM permite que se pueda conocer el desempeño de los miembros, esa transparencia de dejarse ver, incluso entre sus iguales, nos ayuda a conocer a la persona en un plano social, pues, como ya se ha dicho antes, al llegar a un grupo el paso a sesionar por primera vez se dará cuando estemos listos, nadie puede presionarnos a practicar o hacer nada, cosa que tampoco nos deja fuera, relegados o secundados ante los ya enterados del tema y con antecedentes, el paso del fetichismo a la práctica puede incluso no darse, mientras tanto se va perdiendo el miedo a enfrentar nuestro rol.


La continuidad


Una vez empezamos a sesionar de forma regular y vamos aprendiendo de técnicas, el saber aplicarlas va de alguna manera modificando nuestros gustos y necesidades, cosas básicas como saber bondage o juegos de impacto pasa a los complejos juegos de entrenamiento, las otras formas de dolor y el conocimiento de nuevos temas, no existe un plan o forma de enlistar las prácticas o filias del Leather/BDSM debido a su constante evolución, el Entrenamiento y la Práctica marcarán límites nuevos, que para algunos serán metas a vencer y para otros puntos donde nunca entrar, todo será siempre respetado por los demás, empezando por el compañero de juegos, ahí el punto del respeto aplica también hacia el otro, que si deseo hacer lago que el primero no puede realizar, buscará a otro con quien practicar, la relación entre Dominante y sumiso no es exclusiva, pero si es única, siempre y cuando se entienda dicho vínculo por un tercero se puede relacionar, pues aquí los celos y la envidia, problema constante en los falsos Dominantes y sumisos, igual que en el resto de las relaciones humanas, no deben tener cabida.


Continuará en: ¿Soy Leather?, Identidad y Pertenencia, los límites y las etiquetas.

De: Guía del Principiante Leather: Hombre Leather busca... una primera sesión memorable.

Gerardo Spíndola

Comunidad Leather México

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Entrenamiento: uso constante y regular de una o varias técnicas dentro de la Sesión, tiene un proceso evolutivo que va de ser principiante a experto, aplica especialmente al sumiso que va logrando sus metas y pasando sus límites blandos, algunos que llevan el protocolo completo pueden conceder al entrenado un grado de Alfa o principal, los Amos también se van entrenando al ir aplicando con mayor dominio las técnicas que conoce.

Existe el Entrenamiento o Taller de BDSM, en estos casos la persona aprende diversas técnicas de forma teórico-práctica o se educa para ser Amo o esclavo, los roles definidos de ser Dominante o sumiso, para muchos es el Paso Intermedio y Obligado para iniciarse en Sesión.